Tratamiento para la diabetes del tipo I

La diabetes del tipo I, es mucho más grave, aunque menos común. Podría parecer que la solución a la diabetes del tipo I es sencilla… simplemente suministrar insulina.

Sin embargo, aunque las inyecciones de insulina pueden mantener vivo al diabético, no pueden encargarse de las fluctuaciones que hay cada minuto en el nivel de insulina que el cuerpo necesita.

Para reducir al mínimo las complicaciones de la diabetes, como lo son la ceguera o las enfermedades renales, es importante reducir la cantidad de azúcar en la sangre y en la orina. Se requiere imitar las fluctuaciones normales y frecuentes de la insulina en el cuerpo.

Pero la cuestión es cómo hacerlo. El tratamiento abarca dos aspectos: 1) mantenimiento preventivo y 2) reposición de la insulina.
Respecto al mantenimiento preventivo, se deben tomar medidas para reducir al mínimo las fluctuaciones diarias en las necesidades de insulina del cuerpo. Un factor vital es el alimento que la persona consume, pues es esto lo que el sistema digestivo convierte en glucemia o azúcar en la sangre.

La persona prudente que tiene diabetes del tipo I pronto aprende que es preciso que lleve una dieta bien regulada. Esto abarca los carbohidratos más complejos, al igual que las grasas y las proteínas. En esta dieta se evita el consumo de azúcar, miel, pasteles o bizcochos, refrescos con un alto contenido de azúcar, y otros dulces parecidos. Estos carbohidratos llegan rápidamente a la corriente sanguínea.

El cuerpo debe recibir esta dieta a intervalos regulares. Si el diabético se descuida y come lo que le apetezca a cualquier hora, el nivel de insulina y el de glucemia se desequilibran inmediatamente. Esto deja a la persona expuesta a enfermedad grave que ataca rápidamente o a complicaciones a largo plazo como resultado de la enfermedad.

El ejercicio disminuye el nivel de glucemia. Por eso el paciente que padece de diabetes del tipo I y es concienzudo incluye el ejercicio en su rutina diaria, y se asegura de tener disponible una fuente inmediata de azúcar (como un caramelo duro) en caso de que el ejercicio le baje demasiado el nivel de glucemia. Esto podría producirle un coma hipoglucémico. Las emociones, también, pueden hacer estragos en el nivel de glucemia, y pueden ser una causa del poco autodominio con relación a la dieta. Debe darse tratamiento inmediato a las infecciones y las enfermedades, puesto que estas pueden ocasionar muchas fluctuaciones en los niveles de glucemia.

Sin embargo, a pesar de tomar en cuenta todos estos factores, puede que al paciente que tiene diabetes del tipo I,le sea aún difícil estabilizar el nivel de azúcar en la sangre. ¿Qué puede hacer entonces?

El segundo aspecto principal del tratamiento es el uso de inyecciones de insulina. Cuando se desarrolló la insulina hace más de 60 años, esta resultó ser un medicamento que salvó la vida a muchos diabéticos. Y más tarde se consideró inicialmente como una gran ventaja el inyectarse insulina una sola vez al día.

Aunque las inyecciones diarias son más convenientes, las complicaciones a largo plazo, como el endurecimiento de las arterias, son motivo de cierta preocupación. Por lo tanto, algunos recomiendan que se administren inyecciones más frecuentes de acción breve para que haya un control más estricto del nivel de glucemia en el transcurso del día. Varios adelantos recientes han contribuido a que esto no solo sea posible, sino también práctico.

A uno de los adelantos para vigilar y controlar la glucemia se le ha llamado “el primer adelanto terapéutico verdaderamente significativo desde el descubrimiento de la insulina”. Mediante el uso de una máquina portátil sencilla, el diabético puede analizar la cantidad de azúcar en la sangre varias veces al día. Así puede hacer sus propios ajustes frecuentes en la dosis de insulina y aproximarse lo más posible a los niveles constantes y normales de azúcar en la sangre.

Una de las desventajas de vigilar y controlar la diabetes en el hogar es que el diabético tiene que darse un pinchazo en un dedo para el análisis de sangre. Pero se han diseñado lancetas especiales con este propósito, y los que han llegado a hacerse expertos en el procedimiento dicen que en realidad no es tan malo.

Otra desventaja es el costo de la máquina. Sin embargo, con el adelanto en la tecnología, el costo de esta debe bajar.

Entre otros adelantos figura la invención de agujas para inyectar insulina que son más baratas, desechables y sumamente puntiagudas. Estas han hecho que las inyecciones de insulina sean menos dolorosas. Además, no hay que refrigerar la insulina que hay disponible hoy día, lo cual evita inconvenientes serios cuando se sale de viaje.

También, ya está en el mercado una insulina que es equivalente a la insulina humana y a menudo se recomienda para los pacientes a quienes recientemente se les ha descubierto la diabetes del tipo I. También son nuevos el inyector de insulina presurizado, que no necesita aguja, y la bomba de infusión de insulina.

La bomba es un inyector portátil de insulina que el paciente lleva en el cinturón. Esta inyecta insulina constantemente a través de una aguja que se halla en la cavidad abdominal. La bomba de infusión, aunque se utiliza hoy día, muchos médicos la consideran un poco peligrosa, y debe usarse solo bajo la supervisión de un especialista.

Con relación a los niños que padecen de diabetes del tipo I, una tendencia reciente ha sido la de preocuparse menos acerca de la dieta. Algunos piensan que pueden llevar una dieta relativamente normal y entonces compensar esa dieta con la cantidad de insulina que sea necesaria.

Por supuesto, estos niños todavía no deben comer muchos dulces. La verdadera base para que lleven una vida relativamente normal parece ser el vigilar y controlar estrictamente la glucemia y hacer ajustes frecuentes en la cantidad de insulina. Visite: comocontrolarladiabetes.com

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